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Por Lic. Silvia Cardoso Profesora Adscripta. Montevideo. Uruguay Dificultades para transformar nuestras prácticas docentes. La dificultad para transformar las prácticas, las ideas previas de los profesores, de los maestros es el tema central de este artículo. La lógica de la clausura se instala en nuestras instituciones educativas y parece acompañar nuestras prácticas, luego de un tiempo de desempeñarnos dentro de la misma. Quizá la vertiginosidad en que se desarrollan nuestras tareas cotidianamente, los profundos cambios que se han producido en nuestra sociedad, la falta de herramientas que se reciben de una formación docente que se ha ido empobreciendo, confluyan como líneas de fuerza que van obturando el campo de conocimiento sobre nuestros quehaceres. Voy a partir de una experiencia concreta y del análisis que estoy realizando de la misma para poder conceptualizar algunos fenómenos. Para ello realizaré una introducción que incluye el resumen de dicha experiencia, y algunos análisis realizados y luego intentaré reflexionar sobre los obstáculos que he ido visualizando durante el transcurso de la misma.
INTRODUCCIÓN Esta experiencia se llama Cuaderno de Mediación 1 y se inició en un liceo de Montevideo en el año 2001, donde trabajo como Profesora Ayudante Adscripta. Ante la visualización de la ineficacia de las observaciones y suspensiones como mecanismos de modificación de conductas de los alumnos, y ante el malestar que sentía sintiéndome prisionera de una lógica que no compartía, fui sistematizando una modalidad de intervenir en los conflictos entre alumnos que hace años había comenzado a utilizar. Este consistía en revalorizar la voz de los protagonistas en el conflicto para que pudieran expresar lo que había sucedido, lo que estaban sintiendo y lo que podía aportar cada uno de ellos para la solución de dicho conflicto. En el año 2001 esta modalidad fue llevada al papel inaugurándose el primer Cuaderno de Mediación. La fundamentación del Cuaderno se centra en la importancia de la reflexión para transformar la acción y se apoya en los aportes de Piaget y el Psicoanálisis en lo referente al tipo de pensamiento y al desarrollo emocional que tienen los adolescentes en ese momento evolutivo. “Sin embargo, para el adolescente constituye un logro poder poner en palabras, lo que en general sólo puede manifestar a través del acto. En este sentido, el hablar sobre actitudes de uno, constituye un paso en el proceso de simbolización, y pensamos que el escribir bien se puede considerar como un paso más, ya que si el lenguaje oral es una representación de la cosa, la escritura puede considerarse como una representación de la representación. Podemos pensar también que la aparición de la escritura tanto ontológica, como filogenéticamente, es posterior a la oralidad, lo que podría estar significando cierto grado de madurez, sin pretender cuestionar ni compartir las hipótesis sobre oralidad y escritura que han establecido distintos investigadores a través de la comparación de sociedades con escritura y sin escritura. La escritura tiene además la ventaja de que perdura en el tiempo y puede recurrirse a ella para ver qué se pensó en un momento, qué soluciones se encontraron, si son las mismas que buscaríamos hoy (pasado un tiempo), para solucionar ese conflicto. Pensamos también que muchos conflictos tienen su origen en malos entendidos o en problemas en la comunicación, por lo tanto brindarle un espacio a los alumnos que tuvieron un problema entre sí, se constituye en un momento de encuentro y aprendizaje, sin la participación directa de los adultos. Este momento de reflexión tiene por objetivo también, al hacer partícipe a los involucrados en la búsqueda de acuerdos, favorecer el desarrollo de mecanismos de implicancia tanto en la generación de los conflictos, como en la resolución de los mismos, ya que muchas veces se tiende a poner fuera de uno todo lo malo que ocurre alrededor, lo que dificulta la comprensión tanto de uno mismo, como de la realidad que nos produce y a su vez producimos.” (Cuaderno de Mediación. Revista Conversación Nº 9) En este sentido consideramos que el trabajo de reflexión va en el sentido de la construcción del pensamiento hipotético deductivo y se revaloriza el papel de la escritura como instrumento para tomar distancia de lo acontecido, distancia imprescindible en todo proceso reflexivo. Este instrumento para intervenir en situaciones de conflictos entre los alumnos, en general tiene mayor aplicación con los alumnos de primer año y segundo, ya que es mas frecuente que tengan conflictos entre ellos, mientras que los estudiantes de tercer año de liceo tienen más conflictos con la autoridad. Para difundir este proyecto hemos realizado distinto tipo de presentaciones, Salas Docentes, Conferencias, Publicaciones. Sin embargo la realidad de la vida institucional muestra una cierta resistencia por parte de la mayoría de los docentes para confiar en esta herramienta y predomina el uso de la sanción, ya sea en observaciones o suspensiones para “resolver” o intervenir en las situaciones conflictivas. Esta resistencia es motivo de muchas reflexiones y autocríticas que expondré más adelante. Durante la realización de un análisis de los cuadernos de observaciones y del cuaderno de mediación que realicé para poder comprender un poco el nivel de conflictividad de la institución en el turno matutino, en el año 2003, encontré algunos datos que son altamente significativos para pensar en algunos temas.
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