Control automático.

Por Atilio Arcidiácono. azulgris17@yahoo.com.ar
Parecería como que todos transitamos la vida usando “piloto automático”. Es decir no necesitaríamos estar atentos ni a la variable del tiempo, el espacio ni de los otros.
Avanzamos de frente a la concreción de nuestros objetivos. Nuestras metas, parecerían ser alcanzadas a partir de seguir el carril que nos proponemos, casi como que para cada uno hay un carril diferente en una anchísima autopista donde todos al unísono transitamos.
Por supuesto que esta visión basada en el individualismo a ultranza solo nos llevaría a una tremenda destrucción grupal.
El “hoy”, el “ahora”, los “otros” demandan para su seguridad y la nuestra sacar el piloto automático y hacernos cargos responsablemente de lo que hacemos, lo que omitimos, lo que decimos y pensamos.
Pensar que sólo somos nosotros es suicida. Es no ver la realidad. Pensar que para lograr nuestros objetivos sólo debemos encaminarnos a ellos es omitir las variables generadoras de los conflictos que debemos afrontar.
En el tránsito por este individualismo, que algunos predican como prometedor del éxito, la falta del reconocimiento de los propios errores, la soberbia, la intolerancia, la no percepción de las necesidades del otro, el no descubrir los intereses reales del oro, nuestra ansiedad, nos ponen trabas  para el cumplimiento de nuestro objetivo.
No darnos cuenta que nuestro hacer “retumba” en el grupo es no entender el grupo.

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Familia y Escuela ¿Socios o rivales?

 Por  Lic. Rolando Martiñá.  Cuando uno habla de la Familia, así, en general, no puede sino pensar cosas buenas. Efectivamente, parece ser, hasta ahora, el mejor invento humano para garantizar la continuidad de la vida. La cría humana, a diferencia de otras especies, nace en estado muy vulnerable y necesita para su crecimiento normal de largos y persistentes cuidados para lograr su máximo desarrollo. Y eso requiere de otros seres, adultos, que se ocupen de esa tarea.
A lo largo de la Historia, la Familia adoptó diversas formas, pero sus funciones básicas de protección y estímulo de los nuevos miembros, no han podido ser reemplazadas nunca. Sin embargo, en particular a lo largo del siglo veinte, su estructura sufrió muchas y rápidas trasformaciones: hoy tenemos familias convencionales, monoparentales, ensambladas, con todas sus combinaciones y ése es uno de los grandes desafíos de la época, ya que inevitablemente los vínculos intergeneracionales se ven alterados y la trama de relaciones se vuelve cada vez más compleja.

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Vivir y trabajar en paz hacia la paz

Por Graciela Curuchelar
Introducción
Coincidimos con los investigadores que sostienen que las “personalidades están determinadas por la interacción entre su dotación genética y las condiciones de su educación” influenciadas por una multiplicidad de factores de riesgo.
Los que estamos preocupados por las graves consecuencias que origina la violencia, debemos mancomunar esfuerzos y comprometernos con algunas ideas-fuerza que nos permitan promover una cultura de la no violencia.

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Reflexiones sobre la violencia escolar

Por: Arcidiácono Atilio José
E-mail:azulgris17@yahoo.com.ar
El significado de las fases es único al crearse. El uso, los intereses, los que lo usan, el objetivo para el cual se usa, puede modificar el significado primero.Pueden diluirlo, hasta agregar una connotación irónica, fatalista, etc. que no poseía en un comienzo
Cuando decíamos “la Escuela, es el parche donde retumba la violencia de la sociedad”, intentábamos poner en oídos de los medios de comunicación y la comunidad toda, que la violencia que se vive en las Escuelas no es ajena a la violencia que se vive en las calles de la comunidad.

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Los docentes, bajo presión

Por Ana Prawda
Docente investigadora de violencia escolar, psicopedagoga,mediadora Escolar. Ex-Asesora del Banco Mundial
Publicado en diario Clarín del 15/1/2001

Es importante recordar la situación en que muchos de los maestros y profesores se encuentran hoy en día. En ocasiones es similar a la de sus alumnos, y en otras, mucho más violenta.

Los docentes no tienen delimitado su rol. ¿Es enseñar? ¿Es asistir ante la realidad económica social de sus alumnos? Están presionados entre aquello para lo que se formaron —educar— y las demandas que la sociedad les hace acerca de cuestiones que deberían resolver los gobernantes: trabajo, vivienda, salud, etcétera.

No se los hace partícipes de muchas de las deliberaciones que sobre su tarea realizan las autoridades educativas y que se suponen deben aceptar y llevar a cabo.

Víctimas de la violencia
Los docentes se debaten entonces en realizar una gran cantidad de funciones que no pueden ni les ayudan a priorizar. En la búsqueda de soluciones para sus alumnos, se confunden y no pueden discernir entre aquello de lo que deben hacerse cargo y aquello con lo que sólo pueden solidarizarse. Sufren la violencia encubierta de una sociedad perversa que mucho les exige y poco les da.

En 1983 retorna la democracia a la Argentina. Los valores fundamentales que hacen a la convivencia democrática como la tolerancia, el respeto por el otro, la justicia, la solidaridad, el ejercicio de una libertad responsable se expresan en normas que se han modificado en el tiempo, lo que hace necesario revisar posturas concebidas a principio de siglo.

Lo cierto es que si no se los capacita para intervenir en cada situación nueva, no pueden enseñar. Lejos de negarse o de cerrarse, los docentes solicitan recursos didácticos y formas de intervención que les sirvan como herramientas en su tarea cotidiana.

La convivencia escolar exige por parte de todos sus actores una revisión permanente de la apuesta de la escuela como modelo generador de espacios de participación, de diálogo, de reflexión y de construcción democrática.

En tanto espacio que involucra al adulto, la escuela lo lleva a enfrentarse con sus propias dificultades frente al tema. Esto necesita que los educadores promuevan en el aula un clima constructivo de trabajo y no busquen hacer un uso coercitivo, impositivo o represivo de su autoridad, ni recurrir a la amenaza del castigo o de las sanciones. Un docente democrático busca el pasaje de la necesidad de “mantener la disciplina en el aula” a la de lograr un adecuado clima de trabajo.

Es deber del Estado contenerlos y capacitarlos para que den respuesta a sus alumnos ante los conflictos que se repiten en las aulas.

¿Tras los emergentes o tras las causas?

Por Atilio Jose Arcidíacono
Email: azulgris17@yahoo.com.ar
Parecería que los adultos estamos más interesados por buscar responsables de las disrupciones de la convivencia que detectar las causas que motivan la aparición de los hechos- El alumno que disrumpe la convivencia, es un emergente- Alguien que reacciona en este momento ¿pero quién puede garantizarnos que otros/otras no procederán de la misma forma? ¿Y cuándo?.
La respuesta habitual, histórica, es la aplicación de una sanción que anule imitaciones, se pretende retrotraer la situación a los “cauces normales”, lo que se puede interpretar (por parte de los jóvenes) como que el cauce normal consiste en mantener un status quo donde los que ostentan el poder sigan manteniéndolo y donde nada cambia, pues todo está bien.

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La ley de mediación familiar y la empresa familiar

Por Maite Gomis-Presidenta Apromec
Email: tgomis@alcoi.org
El proyecto de Ley de Mediación familiar que se debatirá en breve en las Cortes Valencianas pone de manifiesto que lo que la Consellería desea es dotar a la familia de un nuevo instrumento que potencie su protagonismo, que la proteja y la defienda desde ella misma, desde su unidad e importancia como célula básica de la sociedad. De ahí que la mediación familiar orientada a la empresa familiar sea una medida idónea y moderna para la familia y en pro de la familia, a la vez que una ayuda y apoyo a la empresa familiar especialmente en el difícil trance de la sucesión del fundador y propietario (sólo sobreviven un 15% de las empresas familiares a la tercera generación).

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