Convivencia. ¿Qué se necesita?

Por: Arcidiácono Atilio José azulgris17@yahoo.com.ar
Si bien “convivencia” es compartir la vida con “otro” no es condición suficiente compartir el mismo espacio ni actividades, tampoco basta cumplimentar esta convivencia en un tiempo predeterminado.
Entonces nos preguntamos cómo generar un ámbito que fomente la relación pacífica entre sus componentes. Es un desafío difícil. Trataremos de señalar algunos pilares para ello, pero sin dudas la aplicación requerirá adecuaciones específicas a cada realidad.
Parecería que lo primero es “un sistema de convivencia”.

Sin embargo un sistema de convivencia no es la primer etapa, es la primer meta. Su conformación, para una aplicación útil, implica como mínimo laas siguientes etapas:

1. Reuniones de personal para expresar su opinión sobre el particular.
2. Consenso de la significación de las palabras claves (Ej. disciplina, respeto, sanción etc.)
3. Determinación de las partes del mismo
4. Redacción del primer borrador de los artículos.
5. Redacción del segundo borrador de los artículos con los padres de los alumnos
6. Redacción del tercer borrador de los artículos con los alumnos
7. Articulación de los borradores
8. Consenso en la definición de los artículos
9. Organización de un canal de comunicación permanente para que docentes, padres, alumnos puedan hacer sugerencias de cambios necesarios dado que la aplicación concreta mostrará fallas, fisuras o situaciones no previstas.
10. Cronograma de control y análisis de los resultados de la aplicación del sistema de convivencia.
Pero al concluir con la elaboración del “sistema de convivencia” poder sostenerlo implica dos acciones bien diferenciadas:
1. -Prevención de la no aplicación del sistema de convivencia-
2. -Acciones a partir de la detección de incumplimiento del sistema de convivencia.

PREVENCIÓN
Sería iluso pensar que naturalmente no habrá conflictos. El conflicto es parte misma de la convivencia. El conflicto hasta puede generar el crecimiento de los participantes y de la institución toda .
Debemos organizar la institución en términos que dicha organización prevenga el conflicto y no, que lo genere.
Esta organización debe ser controlada por adultos. Implica su opinión, participación en las ideas, compromiso y cumplimiento.
La presencia del adulto entre los alumnos es un necesidad indispensable.
Seguramente esto llevará a que debamos reflexionar sobre el rol docente.
La presencia del docente en el aula al minuto que le corresponde debe efectuarse.
La presencia de docentes en los sectores de patio, entrada a los baños, no puede estar ausente. Esta presencia debe ser activa.
Debe poder preverse que pasa en cada sector, en cada grupo de juegos, en cada grupo que dialoga.
La presencia de por sí es preventiva.
Permite que el o la afectada solicite ayuda y no trate de resolver de por si el conflicto.
Habilita la participación inmediata al momento del inicio del conflicto.
Retomamos un viejo concepto bastamente ampliado, “las instituciones por sí enseñan”, por sí y su organización edilicia facilitan o no los conflictos. La no presencia en los recreos de los docentes contribuye a que luego no puedan dictar clases.
Es este el pensamiento central de una escuela o institución escolar que se organiza para prestar el mejor servicio a los alumnos / alumnas y docentes, en vez de organizarse para conveniencia exclusiva de los docentes.
De nada sirve disfrutar el café en la sala de maestros o profesores y a raíz del conflicto iniciado en el recreo no poder dar clases, menos servirá expulsar al alumno/alumna del aula o buscar respeto en amonestaciones.
Acciones A Partir de detectar Incumplimiento Del Sistema De Convivencia
1. Cuanto antes se detenga el conflicto menos daño se habrá causado.
2. Separar as partes
3. Generar un diálogo (juntos o no los involucrados)
4. Escuchar ambas partes de manera objetiva (sin interrupciones ni opiniones personales)
5. Acordar un espacio de reflexión sobre el hecho (puede ser en ese momento o luego)
6. Reflexionar sobre el hecho
7. Poder reconocer las responsabilidades
8. Acordar  acciones a tomar
9. Establecer si es necesaria una sanción. Indagar sobre la sanción “Justa”. Recordar que la indagación no es determinante.
10. Análisis de los hechos por parte de la autoridad competente
11. Aplicación o no de la sanción.

¿QUÉ MÁS SE NECESITA?
Lograr que los alumnos y alumnas puedan asumir la necesidad de una convivencia pacífica, no puede ser tratado exclusivamente ante el conflicto desatado.
Son necesarios espacios de reflexión, donde alumnos y alumnas puedan expresar que es lo que les pasa, qué les molesta, que les satisface.
Estas, que no son otra cosa que demandas de los alumnos en referencia a la institución y al trato que reciben, deberían ser tomadas por directivos y docentes para analizarla y reajustar el rol docente.
Mucho de lo que digan los alumnos podrá estar equivocado. En ese caso se reflexionará con ellos. Se les mostrará el error, por qué es erróneo.
Pero la mirada equivocada del alumnos debe encontrar la fundamentación cierta y sincera del adulto docente.
¿La pregunta es qué haremos con los cuestionamientos que sí pudieran ser cierto de los alumnos en referencia al trato o acciones concreta de los docentes?
¿Merecen o no ser tratados de la manera que exigimos se nos trate?
¿Justificaremos lo injustificable en un hacer cofradía?
¿Actuaremos con la honestidad necesaria, administraremos la justicia que corresponde o al momento de dar el ejemplo enseñaremos con nuestros actos deshonestidad e injusticia?

ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN
Es necesario generar espacios de participación, donde alumnos, alumnas, familias expresen necesidades, demandas y solicitudes.
Para la concepción de estos espacios es indispensable garantizar dos momentos.
1 la recepción de lo que necesiten expresar
2 la entrega de una respuesta.
Los espacios de participación  permiten saber qué piensan alumnos, padres, docentes.
Facilitar estos espacios distenderá tensiones, responder a lo pedido, demandado o necesitado, permitirá una mejor relación.
Otro espacio escolar utilizable para saber que esperan de la Escuela padres, alumnos, docentes son:
1 actos escolares
2 ferias escolares (de ciencias, plástica, matemáticas, lengua)

ACTOS ESCOLARES
Los actos escolares permiten trabajar valores específicos, ya no sólo para el día del acto sino como preparación y posteriormente como reflexión sobre el mismo.
La creatividad de los alumnos y alumnas orientada por la capacidad de sus docentes y en base a acuerdos previos del claustro, permitirían un mejor aprovechamiento de estas fechas de celebración popular.

FERIAS ESCOLARES
La posibilidad de participar en ferias escolares permite incrementar la autoestima de los alumnos en sus condiciones como así también en la investigación de temas que le resultan motivante.
Un punto importante a tener en cuenta en este tema es que se debería poder aconsejar, colaborar, instruir a alumnos y alumnas para que sus trabajos tengan un nivel de excelencia. Esto implica que sean atractivos a la vista, que despierten interés.
Los niños y jóvenes tienen un mejor manejo de la informática que muchos adultos, más aún es un buen momento para orientarlos en el uso de los mismo y para que puedan generar producciones atractivas.
La participación de alumnos y familias en cualquier evento lejos de generar competencia debería promocionar la integración.Toda competencia de sección contra sección o de año contra año promueve situaciones difíciles de manejar en el tiempo pues lejos de olvidarse se profundizan.Se podría evitar esto generando acciones solidarias de grupos de diferentes secciones o años, promoviendo la colaboración. Estos espacios promueven saber cómo y qué piensan alumnos y comunidad.

REUNIONES DE PADRES

Una de las causas del desinterés de los padres en la participación de estas reuniones es la escasa o nula participación que tienen en ellas. Son participantes pasivos. Algunas veces retados por lo que hacen o no hacen sus hijos.
Muchas de las preguntas que se les hacen llevan implícita la respuesta que se espera de ellos. Lejos de ser un encuentro participativo , esta reuniones se transforman en espacios no deseados. Estas reuniones son para informarnos qué piensa, espera, puede comprometerse la familia, no son para decirle qué deben hacer (salvo que lo soliciten). Cada uno tiene ideas, opiniones, necesidades de expresar esto o aquello, necesidad de callar esto o aquello. El docente a cargo de la reunión de padres debe ser capaz de registrar las necesidades de las familias, sus expectativas, temores, agradecimientos a la labor de la institución. Al privarlos de opinar nos privamos de saber qué piensan. Lo que los docentes dicen debe estar fundamentado, abierto al diálogo es decir que también se dará participación a los padres en la toma de algunas decisiones.
Pero esta participación no puede ser “tramposa” es decir ordenar el discurso en términos tales que de antemano obligamos a los padres a decir esto o aquello. Pocas cosas generan tanta violencia como darse cuenta que se nos ha  engañado.

ACUERDOS DOCENTES Y SUS SUSTENTACIÓN EN EL TIEMPO

Nada mejor que la capacidad, creatividad de los docentes para transmitir los contenidos de sus respectivas áreas curriculares. Pero el conocimiento del área debe ser acompañado por la capacidad de dominar el grupo. Decimos dominar, en el sentido de aglutinar, motivar, predisponer a los alumnos y alumna para la adquisición de los aprendizajes esperables. El contrato laboral entre escuela (estado) y docente no consiste en ofrecerle un palco desde donde pueda expresar sus conocimientos del área curricular. El contrato laboral entre escuela (estado) y docente consiste en que este debe garantizar los aprendizajes de sus alumnos y alumnas. No garantizar esto es incumplir el contrato laboral. Si bien la lectura de los párrafos anteriores parece excesivamente fuerte, es necesario clarificar cual es el rol docente. Pensemos cuando vamos al médico. Lo hacemos con la expectativa que nos cure. Cuando por un problema legal acudimos a un abogado lo hacemos esperando el caso se resuelva a nuestro favor. Al llevar el auto al mecánico esperamos lo arregle. Claro está que no todas las enfermedades tienen cura, ni los abogados pueden ganar todos los casos ni los mecánicos arreglar el problema de todos los autos. ¿pero que pasa cuando al médico se le muere un gran porcentaje de los pacientes sin que esto deba ser así porque sí hay cura? ¿qué pasa cuando n abogado pierde un gran porcentaje de los casos de que se hace cargo aún cuando no debiera perderlos?  ¿qué pasa si un gran porcentaje de los autos que atiende un mecánico no tienen solución satisfactoria? ¿Iríamos a ese médico, abogado o mecánico?
Ahora bien qué pasa cuando un docente sólo se hace cargo de lo que supuestamente enseña y no de que el alumno alumna aprenda?
¿Cuáles son los porcentajes de alumnos repitentes admisibles?
¿Cuáles las causa de estas repitencias?
Hemos reconocido que no todas las enfermedades pueden curarse, que no todos los pleitos pueden ganarse, que no todos los autos arreglarse y reconocemos que puede haber repitencias, pero estas deben ser un porcentaje mínimo, estar fundamentadas y las causas no pueden ser la familia que no colabora ni el desinterés del alumno y mucho menos que no posee los conocimientos del año anterior.
La escuela pues, debe construir acuerdos en referencia a la responsabilidad del docente de cómo enseñar, qué enseñar, para qué enseñar como así también de que manera se graduaran los contenidos en secuencia y dificultad.
No estamos diciendo promocionar al que no sabe. Decimos convencidos, enseñar de tal manera que se garanticen los aprendizajes.
Estos acuerdos entre docentes y equipo directivo deben ser evaluados, reajustados, y no deberían ser modificados por  la concepción individual de cada docente,  menos a los suplentes ocasionales. 
Se hace necesario que estos controles no recaigan exclusivamente en el equipo directivo. Los docentes participantes no participan sólo en la reunión que genera los acuerdos, ni en la redacción del mismo deben ser parte de los controles.
Una Escuela incapaz de controlar los acuerdos, de mantenerlos de reformularlos cuando amerita, es una Escuela que patrocina su propio quiebre, que genera sus grietas, que verá impotente a la violencia adueñarse del ámbito escolar.
Arcidiácono Atilio José
Azulgris17@yahoo.com.ar

 

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