Cuidar la mediación y los mediadores

En el evento de presentación del Libro por los 20 años de la Mediación, el Dr. DAMIAN DALESIO habló de cuidar la mediación. Sus palabras se sumaron las de las Dras. María Luisa Lucas y Gladys Alvarez .
Mientras hablábamos de la mediación y sus logros que son inobjetables, por otro lado colegas con los que empezamos el camino de la mediación me manifestaban su “desilusión” porque algo que arrancamos con muchas fuerzas, luego se fue diluyendo y hoy nos encontramos que, nuestra provincia, pionera en materia de mediación y leyes sobre la temática, tiene, por ejemplo una ley de mediación familiar prejudicial obligatoria desde 2009 que aún hoy no cuenta con una plena aplicación, o una ley de mediación penal que va a cumplir 15 años y aún no tiene plena vigencia, o una ley de mediación escolar que desde 2006 está en el limbo porque la ignorancia de las autoridades en ese entonces hizo que se tirara por la borda años de trabajo con muy pocas voces que se preocuparan por ello en su momento , o una ley general de mediación que quedó a mitad de camino al sólo “promover” la mediación.
Una colega, a quien respeto profundamente me dijo con gran dolor… “la mediación de la cual doy fe de que sos un gran luchador, fue para mí solo una ilusión”… y “encontrarme a los 20 años hubiera sido una frustración…”
Le explicaba que todos tenemos frustraciones, en lo personal, una de ellas es la situación de la mediación Educativa, luego de haber tenido la primera ley de mediación Escolar del país, hace 10 años que no se la aprovecha.
Sus palabras calaron hondo porque tampoco podemos negar esta realidad de lucha constante por la mediación, con avances que dependen más empuje personal y del convencimiento personal de las autoridades que de una política de estado, con retrocesos ante cambios de gestión la he podido vivenciar en los diferentes lugares del país y otros países en los que he podido compartir con colegas.
En muchos lugares he encontrado gente que lucha día a día por la mediación desde los lugares disponibles, que lucha con recursos escasos, con apoyo limitado, sobrecargados, no le importan horarios, ni si para dar un taller tienen que ir con su propio auto o conseguirse todos los elementos, mediando en oficinas prestadas, teniendo que pedir prestado hasta hojas en algunos casos, o debiendo explicar por qué un caso no es mediable cuando, al no saber qué hacer con una cuestión la derivan a mediación o hacen una derivación tardía. Todo ello hasta que un cambio de gestión tira todo por la borda o llega un momento que se cansan, de desilusionan, frustran y se pierde gente muy valiosa en el camino.
Es innegable que mucho se ha hecho en estos años, aunque creo que se nos plantea como escenario futuro cómo consolidar la mediación y los procesos de prevención y gestión de conflictos, cómo recuperar aquellos profesionales muy valiosos que han quedado en el camino, cómo volver a encender esa llama que se ha apagado, todo ello para CUIDAR LA MEDIACIÓN como una herramienta necesaria para la construcción de la convivencia en los diferentes ámbitos y a los MEDIADORES