Violencia escolar

Por Atilio Arcidiácono. e-mail azulgris17@yahoo.com.ar
Parece una costumbre hablar e insistir en la violencia generada por alumnos/as- En realidad esta es una parte de la realidad, existe también una violencia del Sistema Educativo, una violencia organizacional de la Institución y hasta en algunos casos una violencia de los docentes.
No es extraño que una sociedad violenta, se manifieste como tal en todos sus componentes- Lo extraño es que se deposite en “alumnos alumnas” la violencia, como usuarios exclusivos de la misma.
Ante el análisis de la disciplina o el estudio, siempre la causa de no logro de los objetivos esperasdos recae en El Sistema, alumnos/alumnas  o la familia (incluso reconociendo como tal las no tradicionales).
Asumir una actitud de jueces ante los miembros de la comunidad educativa sin poder efectuar el análisis de la propia gestión docente, a partir de las demandas de que somos objeto, es quebrar el entramado social que se establece en la Escuela.
No se trata de buscar culpables- De lo que se trata es de buscar estrategias distintas que generen mejores resultados, incluyendo en ello “menor violencia”.
La “violencia” puede ser o la forma habitual de resolución de conflictos, por ser parte del código relacional personal o ser una actitud aislada producto del temor ante una amenaza (real o no ) de la  pérdida de algo considerado esencial.
Cuando la violencia (es considerada)  la respuesta “necesaria y única” para la autodefensa, la escalada de la misma es vertiginosa (pues de alguna manera se está acostumbrado a que el “otro” sea también violento)
Es aquí donde el proceder de la Institución como tal y del docente en particular, tiene efectos de resolver o complicar la situación.

“No se apaga el fuego con fuego” ni “se calma gritando, ordenando o exigiendo respuestas que ese “otro/a” no pueden concretar por la situación que viven”. Cuando el sentimiento de enojo rebalsa los canales de la comprensión,  la voz calmada que expresa lo que ese alumno/a siente podría hacerlo reencausar sus conducta.
Si el alumno/a golpea una silla o un armario, no pretendamos que en ese momento pueda comprender la necesidad de cuidar los muebles escolares- No estamos avalando la destrucción ni la violencia incontenida, intentamos expresar una imposibilidad del alumno/a y expresamos que nuestra actitud en ese momento puede generar una violencia mayor lejos de generar tranquilidad y reflexión. Si lo que intentamos hacer es calmar, debemos conocer las herramientas para ello y aplicarlas con capacidad y destreza. Usar aquello que, por experiencia, generó mayor conflicto es sostenernos en el error y arriesgarnos innecesariamente.

En realidad podríamos preguntarnos, hasta donde actuamos sobre el problema en sí, o en nuestra imagen, ante la sospecha que alguien más, ve y/o vive la escena.

¿Cuál es el objetivo que tengo ante una disrupción violenta de la convivencia?
¿Mi objetivo, es que el alumno/a frene la escalada de violencia, se calme, para que una vez tranquilo, entonces podamos hablar (él/ella exprearse, yo oírlo, escuchando lo que dice, sin interrupciones sin prejuicios)? o ¿considero que en ese momento, más que la situación en sí, lo que está en juego es mi “autoridad”, “reconocimiento social” y/o “prestigio”?
Podría suceder que no poniendo los cinco sentidos en el conflicto para poder conocer la posición y el interés del alumno/a, genere un conflicto mayor.
En algún momento bastaba ser un experto expositor de áreas curriculares para ser docente, hoy no basta, hoy CONVIVIMOS CON LA VIOLENCIA, ESTO ES VIVIMOS CON ELLA MIENTRAS LA PODAMOS CONTROLAR, cuando no somos su blanco.
Cuando, buscamos en una enciclopedia la palabra requerimiento encontramos:
“Requerimiento (americano), documento leído por los conquistadores españoles a los indígenas instándoles al sometimiento de forma pacífica ”-
Es decir los Españoles antes de entrar en combate “debían” intentar persuadir, al habitante Americano, en perfecto “Castellano Antigüo” a  que aceptaran la autoridad de la Corona.
Imaginemos la situación: por un lado Españoles en territorio extraño, ante aborígenes cuyas costumbres desconocían, su idiona desconocían, en menor número que los Indios a quienes debían leer el “Requerimiento”-
-por otro, aborígenes que veían extraños plateados (efecto de las armaduras expuestas al sol), hablando una lengua extraña, habitantes americanos que se sentían que su espacio vital era invadido-
¿Cómo podía terminar este encuentro en la mayoría de los casos? :VIOLENTAMENTE.
Partiendo del supuesto que el “Requerimiento” hubiera sido leído, lo que desataba la VIOLENCIA, era la imposibilidad de COMUNICACIÓN y el resultado el único posible cuando las partes se sienten amenazadas, la VIOLENCIA-
Españoles y Ameriindios poseían códigos diferentes- Los unos desconocían los del otro.

Lo mismo sucede en la Escuela, la forma habitual de resolución de conflictos de algunos alumno/as es diferente a la esperada por el docente, provocándose una escalada mayor en el conflicto- El docente cree que ante una exigencia en tono imperativo el alumno/a modificará su actitud- Sin embargo el código habitual de ese alumno/a (código necesario para sobrevivir en su medio) le indica que ante tal exigencia imperativa, debe, para sobrevivir, ser más violento-La intención del docente, de resolver la situación, a partir de actuar imperativamente, concluye por no rendir frutos y lograr lo opuesto a lo esperado.

No es que el alumno/a no quiere hacer caso, no puede hacerlo en ese momento.
Volvamos al caso de Españoles y Ameriindios.
Los Españoles, comenzaron a dar importancia a los lenguarases: Es decir nativos/as, que conociendo la lengua del pueblo al que la expedición se acercaba, podía hablar con ellos.
Son varias las preguntas que podríamos hacernos respecto a la situación del alumno/a violento, podría ser:
¿Cuándo dialogamos con él o ella? ¿Lo hacemos diariamente o sólo cuando hay un conflicto?¿Nos interesamos por lo que piensa? ¿Respetamos sus razonamientos y explicaciones como parte de un código cultural? (Quizás aún sin compartir) ¿O devaluamos sus raíces, costumbres? (no digo avalar la violencia pero una cosa es decir “-eso está mal-“ y otra hacerlo reflexionar si usa solamente esa forma de comunicación, si alguna vez empleó otra y si no habría otra forma de resolvar las cosas que no le genere una furia que lo lastima a él o ella)
¿Trato de ser parte de su cotidianeidad, interés, preocupandome por él o ella?¿No hay en la comunidad educativa alguien que sea su referente?

Si no me intereso por su código ¿por qué el tendrá que respetar el mío y el de la Institución?- ¿Hay en la Institución un espacio de diálogo análisis del sistema de convivencia para adecuarlo a la realidad cambiante que vivimos?
Se cambia porque las voces internas entran en sintonía con las voces externas.

No avalamos los sometimientos que describe la historia,¿pero cual es la historia que escribimos en nuestra Institución, la del sometedor y el sometido (y si no acepta pasa a ser expulsado) o la historia del diálogo y el acuerdo ?
¿Hasta que punto mi modo de transmitir el área curricular tengo en cuenta un “otro” pensante, con intereses propios, códigos propios?
¿Cuál es la forma que uso para demostrar que la resolución de conflictos de manera no violenta es la deseable cuando se suscitan los conflictos en el aula? (o ¿borro con el codo lo que escribo con la mano, basando mi resolución de los conflictos supuestamente en el poder que me confiere el cargo?)
¿Qué genera el cambio de una conducta, si no es el convencimento de que aquella no es tan útil y produce menor satisfación que la nueva?

Alguna voz se podría alzar señalando que el rigor, las exigencias, el cumplimiento estricto de la norma, las sanciones, pueden generar cambios.
Pienso que esos cambios son aparentes y por ello las reincidencias- En realidad esta postura genera “expulsados/as”, con dos fenómenos, uno el deseo de “revancha” y el segundo “una Escuela expulsiva y discriminadora”-

Reitero que “en la relación maestro/a profesor/a y alumno/a, los primeros son los ADULTOS y que en la relación maestro/a profesor/a y FAMILIA, los primeros son los profesionales”- Cosa que algunas veces parece olvidarse siendo los docentes (de año o directivo y supervisores) los que generan la esclada del conflicto basado en una supuesta obediencia, en la que los que deben obedecer no participan en la redacción de las normas que los involucra).

LA VIOLENCIA DE LA INSTITUCIÓN

La Institución funciona en un edificio y este posee características de arquitectura y construcción, mobiliario a la par que organización de espacios tiempos y actividades-
Cada uno de los aspectos considerados (arquitectura y construcción, mobiliario a la par que organización de espacios tiempos y actividades) influyen en la situación del alumno y del docente contribuyendo o no a una mejor relación interpersonal.
Son también, pues, sostenedores de convivencia o causa analizable de las disrrupciones-
Basta entrar en aulas donde el tamaño de los bancos no permiten que el docente se traslade de una punta a la otra del aula- Lo que significa que el movimiento de los alumnos generará carpetas que se caen, bancos que se muevan, es decir situacione que (intencionales o no) promoveran el conflicto- Incomodidan, necesidad de movimiento.
El tipo de iluminación en las aulas, pizarrones que no se pueden escribir o descascarados- Escaleras empinadas, angostas o demasiado anchas, escalones gastados- Recovecos no visibles- Calefacción insuficiente-Falta de espacio para recreación- Falta de equipamiento para ed. Física, música, artística.
Horarios que contemplan la necesidad de los docentes de ir de una Escuela a otra en vez de atender a la capacidad atencional y tipo de actividad que genera un área curricular u otra para alumnos/alumnas-
Duración del turno escolar que no contempla la posibilidad de algunos alumnos/as de afrontarlos –
Cada vez observamos un mayor ausentismo en la organización de los horarios y actividades del niño/a, por parte de las familias- No es extraño que al transitar por las calles de nuestra ciudad a altas horas de la noche o en la madrugada, individualicamos algún alumno/a- Esto es resultado de “hacer lo que quieren”, en otras palabras, de organizar sus tiempos y actividades con ausencia de un adulto-
Siendo el alumno/a una individualidad, no puede adapatarse fácilmente a la inmovilidad organizacional que impone la Escuela- Lo que se incrementa según las actividades que se les proponen por parte del docente resultando atractivas o  no.

Quizás sería interesante salir del molde organizativo tradicioonal y poder transitar  propuestas organizativas, con espacios más cortos de asistencias, con una Escuela ciclada y con actividades coherentes para una niñez y juventud no habituada a una vida pasiva sino en movimiento y de propia elección y organización de horarios y actividades.
Es importante que la Escuela enseñe a respetar “organizaciones”, lo que no implica que las mismas no reconozca las características, reales del alumno/a que asiste a nuestro centro educativo-

GESTIÓN DOCENTE
La organización horaria se relaciona directamente con las actividades que puedan y convengan proponerse, pensándolas para que las mismas no sean causa de las Disrrupciones de la convivencia.
Cabría indagar si la organización horaria, responde a las necesidades de los alumnos/as o al tránsito de escuela a escuela de los docentes-
Si a lo largo de la jornada presentamos una planilla horaria convocante por lo diferenciad de las áreas curriculares o si en cambio en una misma mañana juntamos todas las horas de ciencias exactas (por ejemplo) con el sinsabor que genera para aquel/lla, que por sus características personales no se ve atraído por materias de tal índole-
Habría que rever, si un mismo docente está toda la mañana en el aula una sola vez a la semana- Si el manejo de ára, las actividades, la forma de hablar, explicar de ese docente pueden ser generadoras de estudio y disciplina o si generan disrrupciones.
La grilla horaria, puede dar datos interesantes respecto a en que áreas curriculares y cuando es dicatada por qué docentes, genera estudio, esntusiamo y colaboració, asistencia (cruzándola con el registro) y convivencia, o cuando y con quienes no se obtienen estos resultados-

Es cierto que el equipo directivo es el responsable de la organización horaria- Lo que sucede es que el criterio empleado los posiciona frente a los alumnos y expresa (entre tantos otros) su posicionamiento y definición de “CONVIVENCIA”-

Pensemos en algunas áreas curriculares:
En las clases de educación física ¿se contempla la situación alimentaria de alumnos/as o las actividades son en detrimento de la salud de los mismos (pruebas de reistencias, vueltas y vueltas alreddor del patio- Se jactaba un profesor de Ed. Física hablando de un curso de los denominados problemáticos ”…después que termina mi clase no les queda ganas de molestar” a mi me hacía recordar las cárceles y los campos de concentración)?
¿Se prevee el caso de alumnas embarazadas?
¿Existen proyectos institucionales que contemplen gimnasia preparto? (No sólo por la maternidad precoz sino para conocimiento de alumnas que pueden transmitir dichos conocimientos a su familia y amistades, tendiendo así a una atención a la comunidad en que se inserta la Escuela)-
La gimnasia preparto es educación para la salud y podría trabajarse vinculada a ciencias naturales-

Planificación de proyectos
Sería conveniente pensar en la significación que podría tener que los mismos fueran :
– abiertos, para completarlos según los intereses de los alumnos alumnas- (si se trabaja a partir de los objetivos aptitudinales en vez de los conceptuales es posible)
– prevean una etapa previa de repaso, explicación y enseñanza de los contenidos sobre los que se fundamenta el nuevo conocimiento
– exploren los conocimientos previos de alumnos alumnas sobre el tema efectuando las explicaciones para que puedan cerrar los conocimientos no relacionados o incompletos
– indaguen sobre los intereses de los alumnos/as sobre el tema de enseñanza
– respeten el orden logico de la metodología de enseñanza
– presenten desde la menor dificultad a la mayor, escalonadamente, no avanzando a una etapa superior sin que alumnos/as superen la anterior- (es fundamental trabajar sobre la autoestima de los alumnos/as, para que se atrevan cada vez a un desafío mayor)
– propongan actividades tendientes a la colaboración (trabajar en equipo no es que cada uno haga lo mismo y tampoco que todos aprendan lo mismo)
– prevean que el material de consulta se encuentre en la biblioteca escolar y en una primer etapa que los items del proyecto de investigación, guarden similitud con los títulos del material de consulta (si comenzamos así, los alumnos alumnas encontrarán el placer de lograr respuestas ciertas adquiriendo seguridad en ellos mismos, poco a poco podremos complicar la situación, hasta que los items no guarden relación directa  con los títulos de la bibliografía- Comenzar con este último paso lejos de generar entusiasmo y autoestima generaría inseguridad, abandono, disrrupciones de la convivencia)
– generen espacios para que se evalúe la convivencia de los grupos- Para que puedan expresar qué sienten, qué piensan, pues (como se dice en mediación escolar) lo que no se dice se actúa-
– ofrezcan espacios de crítica al abordaje del área (esas críticas existirán aún cuando los espacios no se otorguen) pero si el docente las conoce puede exponer sus puntos de vista como así tambien corregir lo que siendo señalado por sus alumnos/as es cierto
– fomenten la hipotetización, argumentación y defensa de los temas estudiados y los puntos de vista de alumnos/as
– evaluen en concordancia con cada uno y todos los puntos anteriores- Interpretando la evaluación como una indagación del error para corregirlo y no como signo del poder docente, como una verdadera instancia de aprendizaje

LA VIOLENCIA DEL SISTEMA

Un Sistema Educativo sin recursos para :
– manutención de edificios escolares
– construcción de nuesvas Escuelas según crecimiento demográfico
– inversiones en material didáctico, informática, laboratorio, biblioteca, elementos de materias especiales
– capacitación docente control y seguimiento
–  normativa clara (para docentes, alumnos/as y familia)
–  sueldos dignos
– atención de la diversidad, genera violencia- De los docentes, alumnos/as y comunidad.

Un Sistema Educativo, que no genera la participación, desde las bases hasta toda la pirámide jerárquica, en presentación de proyectos, modificatorias de normas, genera aún sin desearlo, docentes, equipos directivos, supervisores, que al transformarse en simple ejecutores de directivas, las concretan en medio  del hecho que por no ser escuchados, ni atendidas sus expectativas, se frustran-
Resultado: un sistema educativo donde sus componentes no se sienten partes de la toma de desiciones,  podría generar asumir una relativa responsabilidad del resultado final de la educación que genera-

DEFINIR “PROBLEMAS” NO BASTA.

Resulta difícil detectar los “problemas” por los que transita una Institución-
Más difícil es descubrir las “causas ciertas” que lo genera-
Un paso adelante (en complejidad) es “determinar estrategias” que contemplando las causas resulva el problema-
En este increcendo de dificultades pasaríamos a “establecer acuerdos de partes”, para reconocido el “problema”, coincidir en las “causas”, “estrategia”-
Pero lo altísimamente difícil es “resolver el problema”-
Todos coincidimos con que no basta con saber el problema y  las causas para lograr una solución “conveniente”- Sin embargo en general se trabaja y actúa sobre el problema, sancionando a los “emergentes”, en vez de trabajar sobre la generación misma de los conflictos.
No existe Institución sin conflicto.
Existe en algunas Escuelas, el modelo de no reconocimiento de los conflictos- Esta modalidad manifiesta más una incapacidad de reacción ante el conflicto que una estrategia inteligente- Lleva inmerso el reconocimiento de la incapacidad operativa e instrumental necesaria para la resolución-
Aquelllas personas de la Institución que “intentan vanamente ocultar el conflicto”, actúan “supuestamente desconociendo que existía”, al estallar el mismo, y paso seguido o “buscarían un responsable externo de la Escuela para que se hagan cargo de lo que hubiera sido decesario hacerse cargo” o bien  “esgrimirían su cargo para buscar, individualizar y sancionar al emergente”-
El “conflicto” siempre resulta “ajeno a ellos y a la Institución”-
La desiganción del “yo – nosotros” y del “ellos / ellas” recae, el primer término en los docente y el segundo en la familia y los alumnas/os-
Esta polarización Institucional donde unos son los siempre inocentes y los otros, culpables permanentes, sería ten fuerte que obstaculizaría el diálogo necesario entre partes para poder actuar sobre causas y modificarlas, hasta lograr eliminar el problema o por lo menos reducirlo a su mínima expresión-
La individualización del/la responsable, lejos de resolver el problema lo aquieta hasta que nuevamente se instaure agitando las aguas-
En vez de actuar ante el hecho consumado, sería interesante en actuar preventivamente-
Los análisis realizados previamene en este trabajo, intentan plantear como la “violencia escolar” podría ser tenida en cuenta en la Institución, constituyendo para su abordaje, no sólo acciones concretas para su resolución puntual, sino para su prevención-
En cada caso (violencia: de alumnos/as, institucional, de gestión docente, del Sistema Educativo) serán distinta las formas de poder actuar,  los espacios que tendremos para ello y lo que concretamente se pueda hacer- Lo importante es  actuar en todo aquello que se pueda, con una actitud de servicio para mejorar las relaciones Docentes (incluyo directivos y supervisores) –Alumnos/as – Familias y por la salud propia-
Deseo señalar que también, existen equipos directivos e Instituciones que no sólo poseen la capacidad de percibir el “conflicto” antes que se produzca, sino también la capacidad para resolverlo-
Estos Equipos Directivos y Docentes, que pueden trabajar sobre las causas, generan relaciones con alumnos/as y familias, donde cada uno (directivos, docentes, alumnos/as familia) pueden (en grran cantidad de casos) reconocer las responsabilidades que les corresponde a cada uno, sin mediar la actitud, de ver el error del otro sin ver el propio-

Hemos reiterado en varios trabajos, que cada uno hace lo que puede- Directivos, Docentes,Alumnos/as y Familias, que no asumen sus dificultades para reconocer el “conflicto”, no lo hacen con intención de hacer un mal- Sencillamente, cuando determinan cómo actuar y lo que hacen es ignorar el conflicto, creeen (de verdad creen) que esta es la única forma posible y de la que se sienten capaces de proceder-
En tal caso, cabría prguntarse qué hace el Estado, para que Directivos y Docentes, ante las presiones del ejercicio de la profesión no entren en un “cuadro de pánico ante su función específica”-

Si pudiéramos permitirnos pensar el Sistema Educativo, como que la comunidad actúa con intereses similares, establecidos en redes Interescolares e Intraescolares, muchas de las propuestas saldrían de su seno, con tal capacidad de demanda y ejecución que probalemente (aún con las dificultades que toda propuesta posee al tratar de ser concretada) no sólo sería tenida en cuenta sino que el mismo Ministerio avalaría-

Decíamos al principio, “definir problemas no basta”, concluimos que cada uno necesitamos conocer las herramientas para la resolución, de conflictos de manera no violenta, pero también de ayuda, cuando la situación no poemos (o cremos que no podemos) afrontarla solos-

Pero quizás lo más dificil es que podamos “permitirnos” reconocer que muchas veces, sólos no lograremos enfrentar el conflicto y entonces “autorizarnos” a pedir ayuda- He aquí quizás una de las funciones fundamentales del Supervisor Escolar, ser “creíble” como otro que “sabe” y “se compromete a colaborar y ayudar” a directivos y docentes, ante los conflictos y no es un fiscalizador de cómo “docentes” y/o “directivos” actúan-

Cuando el Supervisor generalmente, toma conocimiento del problema ante el “estallido del conflicto”, sería interesante se preguntara, qué acciones personales ha llevado al directivo o docente a “no poder” participarlo gradualmente de la escalada del conflicto-

UNA INSTITUCIÓN COHERENTE

Una Institución que puede:
1 reconocer códigos intra y extraescolares
2 la violencia social
3 la violencia del Sistema Educativo
4 la violencia de la gestión directiva y docente
5 la violencia de la Institución
6 que intenta resolver conflictos y no ocultarlos
7 que organiza su proyecto Institucional a partir de su realida social y cultural
8 que elabora proyectos a partir de los objetivos aptitudinales
9 que puede reconocer y acordar ejes transversales en la “Educación por la Paz”
10 que trabaja en rede Interescolares e Intrainstitucionales

poseerá fortalezas que le permitan amortiguar la violencia y sobretodo podrá comprender que al hablar de violencia escolar no se describe un fenómeno producido por un grupito de alumnos que merece ser expulsado y con lo que se resuelve todo, sino que en vez de actuar sobre emergentes estará actuando sobre las causas generadoras de conflictos- Sin duda alguna, será Coherente y Exitosa, sin eliminar por completo los conflictos los reducirá significativamente-

¿Pero cómo lograr esta coherencia?
Para nada es fácil- Todo lo contrario, es iniciar un largo camino cargado de sinsabores- Pero es un camino ddonde de a poco dejaremos de sentirnos solos para vernos acompañados por “ese otro” que se siente reconocido como “único” y “respetado por ello”-
Es una caminata lenta- Muchos que se acercan sólo lo hacen por curiosidad, por ver “como fracasaremos” (según su decir)-
Otros aún viendo que es “bueno”, se alejaran por temor que “compañeros” lo dejen de lado-
Pero la constancia, la explicación de los por qué, tener objetivos claros y encaminarse lenta pero firmemente, reglas claras de juego, son las herramientas que asegurarán el éxito-
El plantel docente, se irá renovando, pues los docentes que participen lo podrán hacer en la medida que su código relacional les permita comprender los códigos intraescolar y de la comunidad-
La “Coherencia Institucional” se irá construyendo paso a paso- Los conflictos no desaparecerán, lo que cambiará es el posicionamiento frente a ellos-
Y es precisamente esto que percibido por alumnos/as y comunidad, provocará los grandes cambios-
Cuando “evaluar” no sea “ejercicio de poder” sino parte de un proceso de generación de autoestima y aprendizaje”-
Cuando enseñar sea “respoder con conocimientos a los intereses reales del alumno/a” –
Cuando las Reuniones de Personal “sean espacios de acuerdo, planificación y compromiso”
Cuando el docente comprenda, que tiene la obligación de demostrar el porqué de la calificación, por ser derecho del alumno/a y familia cuestionar la otorgada-
La Coherencia Institucional será una meta visible, posible de alcanzar, sumándose logros día a día y transparentando una red comunicacional, donde cada uno reconoce su rol, ejerce su derecho y  tiene explicaciones del actuar de cada sector,, actuar basado en la norma conocida por todos y/o en los acuerdos alcanzados-

Visto así la “violencia escolar”, dejará de ser una responsabilidad exclusiva de alumnos y alummnas, para ser “causas” a resolver por todos los participantes de la Escuela.
Para contactarse con el autor:  Atilio Arcidiácono. e-mail azulgris17@yahoo.com.ar

 

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